Duncan Edwards
“Nunca he conocido a alguien tan dotado técnicamente y tan fuerte y con la presencia que el tenía” “Era bueno con la derecha, bueno con la izquierda con un extraordinario remate de cabeza y muy sólido en defensa”, estas son las palabras de Sir Bobby Charlton para definir a un autentico mito del fútbol como Duncan Edwards. Duncan nació en Dudley a pocos quilómetros de Birmingham, jugo en el equipo de su ciudad cuando tenia 11 años, en esa época la media de edad en el equipo era de 15. Cuando Duncan cumplió esa edad, y en el día de su cumpleaños, recibió el mejor regalo que le podían hacer, el entonces técnico del Manchester United Bert Whalley, le fue a visitar a su casa y le ofreció fichar por el United.
Debuto en primera en el año 53 y en la temporada 55–56 y 56-57 logro ganar dos ligas consecutivas. El buen trabajo en el Manchester le llevo a la selección donde debuto con tan solo 18 años y 183 días, convirtiéndose en el jugador mas joven en debutar con los “Pross”, solo superado recientemente por Michael Owen, en el mundial de Francia 98. Duncan Maravillaba jugando para su país, por que a pesar de su juventud jugaba como un veterano. En poco tiempo se hizo con el brazalete de capitán de la selección, y haría historia en aquel encuentro en el que derroto a Escocia 7 a 2 en Wembley. Cuando le llegaban los reconocimientos y los elogios desde todos los puntos de Europa llegamos a la fatídica fecha del 6 de Febrero de 1958 cuando el avión del Manchester United se dispone a repostar en Munich después de disputar un encuentro en Belgrado que les había permitido clasificarse para las semifinales de la Copa de Europa. Duncan decide enviar un telegrama a su novia que decía “hacemos escala en Munich. Llegare tarde” lo que no sabia es que ya no llegarían a Inglaterra. Tras el accidente Duncan es trasladado a un hospital de Munich, en principio no se teme por su vida pero después los médicos ven que ha tenido lesiones internas muy graves, unas horas antes de morir Duncan pregunta “a que hora es el partido contra el Wolves?, ese no me lo quiero perder” Edwards moría el 21 de febrero de 1958, dos semanas después del accidente, la conmoción en todo el Reino Unido y en el mundo del fútbol en general fue muy fuerte, en el funeral asistieron miles de personas, le hicieron estatuas, para rendirle homenaje a lo que ya era una leyenda del fútbol. Incluso en una de las vidrieras de la iglesia de su ciudad natal hay una imagen suya donde lo suben a los altares.
Este es mi humilde homenaje a Duncan y al resto de personas que fallecieron en el accidente.
0 comentarios